viernes, 20 de agosto de 2010

Suprema falla en el fallo de la Suprema Corte

Antes de emitir mi opinión, y escuchando muy bien la opinión de los magistrados que votaron a favor y los que votaron en contra; y de los actores políticos, ahora sí emito mi opinión:

Desde que la Corte comenzó a debatir sobre el el matrimonio a favor de las parejas del mismo sexo me dije: Pues qué bien por dos amigos que tengo, pero qué pinche necesidad de que una figura social y jurídica que es exlusiva, y acorde a la naturaleza, para un hombre y una mujer, ahora se establezca para dos personas del mismo sexo.

Como en el corazón no se manda y cada quien quiere como quiere, por cuestiones democráticas, por apertura mental y social, y por lo que quieran llamarle, pues está bien, bien por ellos (y ellas). Ahora sí que nadie los obliga; y como las parejas heterosexuales pues también tienen por dónde y con qué, y si no se las ingenian, pues ahí está el hecho. El hecho ahora, es que no tienen la facultad de procrear en el sentido estricto de una unión así. Puede haber una adopción entendida cuando uno de los dos o de las dos ya tienen hijos y se complementan, y aún así con riesgo de confundir a los hijos.

De ahí, a que ahora se legalice el hecho de la adopción, hay una diferencia abismal. Reitero, cuando dos del mismo sexo quieren, pues ya están grandecitos y saben lo que hacen, y si no, lo aprenden, pero con conciencia. Siendo así, ¿cómo se pretende imponerles a los niños dos papás (o dos mamás) sólo por los derechos legales que adquieren las nuevas parejas? ¿Y los derechos de los niños?.

Argumentos válidos de los homosexuales hay para querer adoptar, desde que mencionan el cariño que quieren dar y recibir en un sentido familiar. Pero ¿no se está imponiendo a los adoptados algo que va contra su formación y su inclinación posterior? ¿No se les está influyendo para que decidan a futuro?. Puede ser que el adoptado de dos de ellos (o dos de ellas) cuando crezcan ya lleven la influencia de sus padres (o madres); pero ¿ya es su decisión o fue la influencia?. Ahora, si quieren inclinarse a la heterosexualidad ¿no se confundirán porque no es su entorno familiar?. Esto es tema de mucha tela y mis tijeras no funcionan muy bien.

Hay un suspiro considerando que muchas de las leyes son letra muerta, y las que no son letra muerta tienen sus condicionantes. Ahora confiamos en el buen juicio de las autoridades que otorgan las adopciones: que se dé en adopción a las parejas del mismo sexo, siempre y cuando se de preferencia a los heterosexuales.

Por lo pronto, a ver qué dicen mis dos cuates (Y a ver si no me regañan).

No hay comentarios:

Publicar un comentario