En estos días, lo que más han publicado los periódicos son las deudas heredadas de las administraciones que terminaron. Si bien, donde no se heredaron deudas, tampoco se dejaron recursos para cubrir lo esencial, como las nóminas.
Y como interrogante de Polo Polo, me dije a mi mismo: Mi mismo ¿Cómo es posible que habiendo tantos órganos reguladores en la administración gubernamental, en cada cambio de administración nos salgan con ésto? Tenemos, para empezar, una Secretaría de Finanzas, una Auditoría Superior, una Contraloría, una Comisión de Vigilancia, otra Comisión relacionada con Planeación y Finanzas, y las que desconozca. Pero ¿qué pasa con su función de Revisores?. Desmenuzando ésto, lo que queda claro es, que las mismas dependencias u organismos reguladores pierden credibilidad y poder de acción al ser Jueces y Partes.
Los nuevos ediles de varios municipios declaran que sus arcas se encuentran vacías, que tienen deudas que aún desconocen, que hay deudas generando intereses, que tienen comprobaciones concluídas de obras no concluídas, que no tienen para la nómina pero que tienen muchos aviadores, etc...
Hay algo en lo que se escudan los miembros de cada administración: En la autonomía para manejar los recursos, y cuando toca el turno a las dependencias que los deben revisar, es donde se ven dádivas, transferencias, depósitos bancarios, negociaciones, etc, para aprobar las cuentas públicas. Cuento de nunca acabar. Los que se van dicen que dejan perfectamente, y los que llegan comúnmente reciben deudas. Pregúntenle a Corichi que se la pasa defendiendo a su mami al respecto.
¿Qué necesitamos entonces? Pues quitarnos esa ventaja de ser Juez y Parte, y dejarle la responsabilidad del juicio y la revisión, a una dependencia Federal. Igual y ya se hace y yo lo desconozco. A lo que voy es, a que realmente se vea que no hay hilos, que no se maneje por debajo o con negociaciones. Tan simple como cuando un cajero recibie caja chica, y terminando funciones la entrega. O más simple, uno no recibe deudas, y terminando funciones no las deja, o las deja claras. O como la canción: Si yo no te causo penas, no quiero que me las des. Pero en la realidad de gobierno, ah qué penar!
Ahora. Si realmente hubiera un Organismo Revisor autónomo que no sea del estado, las diferencias no serían permanentes entre quien entra y quien sale. A fin de cuentas, la entrega-recepción del cambio de estafeta en el gobierno de Zacatecas no fue más que puro circo. Sería más saludable tener un intermediario que le pida cuentas a quien sale y le rinda cuentas a quien entra. No veo razón más que la corrupción, arreglos y mordidas, para que la recepción con deudas no claras se haya hecho costumbre. Este es un problema de cada 6 y 3 años, y díganme, ¿penalmente hay quien pague?. Lo que queda establecido es que se da una cacería de brujas, sólo, verbalmente, y en la realidad, las negociaciones y los acuerdos.
Los funcionarios municipales y estatales, a sabiendas de ésto, y de que nada pasa salvo una que otra ajetreada en los medios informativos, y sólo por un lapso de tiempo, se ven tentados a involucrarse en esta aventura que les deja muy buenos dividendos. Igual ya es cultura: Si nos vamos sin nada y lo dejamos, se lo llevan los que vienen. O sea, primero mis dientes y luego mis parientes.
¿Y los que llegan? ¿Se abstendrán?, ¿corregiran? o ingue su....
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