En cualquier etapa de un periodo de gobierno, cuando los políticos que lo integran plantean programas y objetivos, no veo (leo) nada más falso que cuando ellos mismos se califican. No deberían ocuparse en esa tarea, déjenosla. Ustedes tienen mucho qué hacer como para que todavía se ocupen de ésto.
Al inicio de gobierno son ellos los que vienen a salvarnos, en el transcurso son los que están haciendo las cosas bien, y al final, todo lo hicieron bien. Pero cuidado con que el relevo de gobierno no sean los mismos, porque entonces se dá a conocer que los anteriores iniciaron mal, transcurrieron mal y acabaron mal. Cambiar el modo tan cínico de hacer política es complicado. De plano nuestro actores políticos ya no se compusieron.
Lo que queda entonces, es que los gobernados seamos perspicaces, analistas. Rara vez escucho en un discurso que un político diga: Me equivoqué, Voy a replantear las cosas, Estamos de la chingada, etc. Eso lo dicen por lo regular otros políticos, los que (por lo regular) son rivales y no están en el gobierno en turno. Las opiniones de unos políticos contra otros tienen cola.
Procediendo de esta manera, a lo que nos hemos acostumbrado es que cuando los gobernados son gobierno, repliquen la tendencia. Me encantaría que mis colegas ciudadanos gobernados analizaran las cosas, y no se dejen llevar por el discurso cínico que caracteriza a la mayoría de los que nos gobiernan. A mí la verdad me emperra leerlos como si estuvieran describiendo un pueblito en donde todo es amor y paz. ¿Qué pinche necesidad de exhibirse? Señores representantes, ya nos la sabemos! Sabemos que aunque las cosas anden mal su postura en el discurso es minimizar las cosas u ocultarlas. Ya lo sabemos! Entonces, no se exhiban cuando ya estamos conscientes de lo que significan sus discursitos. No digan que están haciendo las cosas bien y que todo está bien, cuando a todas luces se ve que no están haciendo lo suficiente y muchas cosas continúan mal, muy mal.
Lectores (no míos). No crean todo lo que leen (ni lo mío). Muchas publicaciones y periódicos tambien lambisconean al gobierno en turno, tambien llevan la tendencia a ser medios de comunicación oficiales. Igual, lean, pero comparen, vean, analicen. Así cuando lean las declaraciones de los que nos gobiernan, tendrán una perspectiva de los mismos. Como dijo aquél: Ora resulta que el pendejo soy yo.
Dalay... Estamos en la víspera de la navidad, eso no me permite ser un crítico duro. Feliz navidad y como puedan el próximo año nuevo.
jueves, 23 de diciembre de 2010
sábado, 18 de diciembre de 2010
LOS QUE VOTAMOS NO TENEMOS MEMORIA
Bueno. El título no es una sentencia definitiva, hay excepciones. Y afortunadamente una de las medidas que aplican los que sí tienen memoria, es una de las consecuencias que ahora pagan los partidos: ser relevados del poder. Y ésto les sirve a los partidos, por ejemplo el PRI, que está teniendo una renovación sorprendente.
Siendo honestos, en el tiempo en el que el PRI gobernó sin alternancia, el gobierno y el PRI se pasaban el voto por el arco. Las elecciones eran uno de los circos más fantásticos para taparle el ojo al macho, perdón, al pueblo. Gobernaban como les daba su revereda gana, y sabían que sexenio tras sexenio seguían. Al darse la alternancia, y aunado a los que tenemos memoria, ahora sí sancionamos y relevamos.
El día de hoy, no sé por qué insegura razón se me ocurrió pensar que muchos de los que votaron por el gobierno actual están decepcionados (ojalá y no). Y eso trae a mi mente aquel orgullo y pavoneo que sentía el gobernador actual cuando se preciaba de que ha sido el candidato más votado. Y para ensalzar más el pavoneo, los medios de comunicación abusaron de la palabra "legitimado" precisamente por la cantidad de apoyo derivada de la votación. El haber arrasado no es garantía de apoyo después de ganar, puede ser que sea garantía de mayor decepción al gobernar.
Ya lo había escrito, pero lo vuelvo a cuestionar: Sí. El gobernador actual arrasó, pero el caudal de votos no fueron sólo resultado de su carisma, de sus promesas, etc. No. El resultado se deriva también a causa de la gobernadora saliente. Ya mucha gente estaba inconforme, decepcionada, enojada. Y vuelvo a lo mismo, ahora sí podemos castigar con el voto.
¿Qué pasó en la administración de esta mujer? La causa principal: Todo funciona en base a la Seguridad: economía, comercio, turismo, etc; y en su administración este rubro comenzó a verse muy deteriorado. Que hizo cosas buenas, claro; pero ese era su trabajo. Odio que quieran que se les reconozca lo bueno cuando se les critica lo malo.
Ante el ambiente de inseguridad, lo primero que influye en el colectivo es el cambio, y teniendo un político joven, con carisma, prometedor en su carrera (y en lo que salió de su boca), y guapo. Lo digo porque infinidad de mujeres confesas lo expresaron textualmente: Yo voté por él por guapo. Pues todo esto y más fue la fórmula requerida para ganar, tan así, que las diputaciones priístas fueron ganadas más a causa del efecto Alonso que del mérito y popularidad propios de los candidatos.
El candidato del PRI era la herramienta perfecta para desquitarse de Amalia, y claro, muchos votantes (y Monreal) se iban a valer de él. Las condiciones estaban dadas para "arrasar". En base a este análisis, queda claro que recibió mucha ayuda de los que ya no queríamos a los anteriores.
Yo no voté por él, pero la idea de que él pudiera ser quien relevara a los que nos habían decepcionado me agradaba. Y sí, también lo veía prometedor. Pero ahora me llega una sensación más intensa que la que tenía cuando Amalia estaba terminando su mandato. Me emocionaba porque se iba a terminar. ¿Qué creen que siento cuando ahora espero lo mismo y este gobierno apenas está comenzando?. La esperanza es que queda tiempo para enderezar.
La expectativa de la mayoria era la Seguridad, y a todas luces, en los inicios de este gobierno la vemos como cuando un niño ve el pan que le ofrecieron porque lo vieron hambriento, y nada que se lo dan.
Señoras y Señores. La política ahora ya no cumple con su función original. Ahora la política ya se revolvió con la mercadotecnia y la farándula. Antes había un partido dominante que podía postular a quien le diera su gana. Ahora ya los partidos compiten, y uno de los factores principales para seleccionar candidato, es su popularidad, y no precisamente conocidos por su desempeño en puestos anteriores, no, simplemente por popularidad. Los partidos no buscan a quien los haga lucir, buscan a quien los haga ganar. Y saben, no es por ellos, es que ya tienen la medida de cómo reaccionamos nosotros.
Que la boca se me haga chicharrón, pero aunque falta mucho para la elección federal, ya veo un indicador de quién quieren que nos gobierne, por popular (y por guapo). Lo pensamos o nos atenemos a las consecuencias. O miento?
Siendo honestos, en el tiempo en el que el PRI gobernó sin alternancia, el gobierno y el PRI se pasaban el voto por el arco. Las elecciones eran uno de los circos más fantásticos para taparle el ojo al macho, perdón, al pueblo. Gobernaban como les daba su revereda gana, y sabían que sexenio tras sexenio seguían. Al darse la alternancia, y aunado a los que tenemos memoria, ahora sí sancionamos y relevamos.
El día de hoy, no sé por qué insegura razón se me ocurrió pensar que muchos de los que votaron por el gobierno actual están decepcionados (ojalá y no). Y eso trae a mi mente aquel orgullo y pavoneo que sentía el gobernador actual cuando se preciaba de que ha sido el candidato más votado. Y para ensalzar más el pavoneo, los medios de comunicación abusaron de la palabra "legitimado" precisamente por la cantidad de apoyo derivada de la votación. El haber arrasado no es garantía de apoyo después de ganar, puede ser que sea garantía de mayor decepción al gobernar.
Ya lo había escrito, pero lo vuelvo a cuestionar: Sí. El gobernador actual arrasó, pero el caudal de votos no fueron sólo resultado de su carisma, de sus promesas, etc. No. El resultado se deriva también a causa de la gobernadora saliente. Ya mucha gente estaba inconforme, decepcionada, enojada. Y vuelvo a lo mismo, ahora sí podemos castigar con el voto.
¿Qué pasó en la administración de esta mujer? La causa principal: Todo funciona en base a la Seguridad: economía, comercio, turismo, etc; y en su administración este rubro comenzó a verse muy deteriorado. Que hizo cosas buenas, claro; pero ese era su trabajo. Odio que quieran que se les reconozca lo bueno cuando se les critica lo malo.
Ante el ambiente de inseguridad, lo primero que influye en el colectivo es el cambio, y teniendo un político joven, con carisma, prometedor en su carrera (y en lo que salió de su boca), y guapo. Lo digo porque infinidad de mujeres confesas lo expresaron textualmente: Yo voté por él por guapo. Pues todo esto y más fue la fórmula requerida para ganar, tan así, que las diputaciones priístas fueron ganadas más a causa del efecto Alonso que del mérito y popularidad propios de los candidatos.
El candidato del PRI era la herramienta perfecta para desquitarse de Amalia, y claro, muchos votantes (y Monreal) se iban a valer de él. Las condiciones estaban dadas para "arrasar". En base a este análisis, queda claro que recibió mucha ayuda de los que ya no queríamos a los anteriores.
Yo no voté por él, pero la idea de que él pudiera ser quien relevara a los que nos habían decepcionado me agradaba. Y sí, también lo veía prometedor. Pero ahora me llega una sensación más intensa que la que tenía cuando Amalia estaba terminando su mandato. Me emocionaba porque se iba a terminar. ¿Qué creen que siento cuando ahora espero lo mismo y este gobierno apenas está comenzando?. La esperanza es que queda tiempo para enderezar.
La expectativa de la mayoria era la Seguridad, y a todas luces, en los inicios de este gobierno la vemos como cuando un niño ve el pan que le ofrecieron porque lo vieron hambriento, y nada que se lo dan.
Señoras y Señores. La política ahora ya no cumple con su función original. Ahora la política ya se revolvió con la mercadotecnia y la farándula. Antes había un partido dominante que podía postular a quien le diera su gana. Ahora ya los partidos compiten, y uno de los factores principales para seleccionar candidato, es su popularidad, y no precisamente conocidos por su desempeño en puestos anteriores, no, simplemente por popularidad. Los partidos no buscan a quien los haga lucir, buscan a quien los haga ganar. Y saben, no es por ellos, es que ya tienen la medida de cómo reaccionamos nosotros.
Que la boca se me haga chicharrón, pero aunque falta mucho para la elección federal, ya veo un indicador de quién quieren que nos gobierne, por popular (y por guapo). Lo pensamos o nos atenemos a las consecuencias. O miento?
sábado, 4 de diciembre de 2010
LA SOBERANÍA
Soy lector asiduo de nuestra constitución. Su contenido es buenísimo, interesante; pero lamentablemente tan violado... La respeto como constitución, pero viendo en muchos casos que es letra muerta, es cuando la percibo fantasiosa. Su contenido es excelente para regir un pueblo. La cuestión es que al pueblo al que pretende regir (porque no lo rige) le encanta violar las leyes.
Y uno de los temas que hoy me ocupa, es la Soberania. Confieso que aunque creo entenderla, no logro entenderla al cien por ciento, y pretendo entenderla a mi modo que tampoco es lo recomendable. Pero entendiéndola a mi modo, me he planteado lo siguiente:
Siendo que estamos inmersos en un ambiente de inseguridad, involucradas todas las Fuerzas Policiales, Ejercito y Marina para hacerle frente, está visto que no es suficiente. Una de las causas principales por las que poco se avanza, es que elementos de estas mismas fuerzas están involucrados. Aún así, el Ejército y la Marina siguen siendo las dependencias más confiables.
Adicional a lo anterior, hay rivalidades entre unas y otras. Se dan enfrentamientos entre Ejército y Policias. Existe una coordinación muy cuestionable.
Y bien. A realidad vista, tenemos, como país, la posibilidad de que fuerzas militares y de inteligencia de otros países nos presten ayuda, pero ésta se recibe muy limitada por que hay algo que nos frena: la Soberania. Nuestras autoridades en todos los niveles, primero tienen una postura política y constitucional antes que nada. Saben que en nuestras instituciones están infiltrados miembros del crimen organizado, que es díficil combatirlos, y lo que nos ayudaría es precisamente lo que planteo.
A escala reducida, es como cuando los padres nos auxiliamos con gente más preparada cuando los hijos se nos han salido de control. Y vaya que los hijos de la patria se han salido de control, están en plena rebeldía.
Escribir y opinar en cuestiones tan delicadas y complicadas no es lo mío. Estoy sujeto a que me corrijan. Corríjanme porque a veces entiendo nuestra soberanía como un orgullo y un patriotismo desmedido e irracional. Hay que saber pedir ayuda, hay que solicitarla, hay que aceptarla. Si los que nos prestan ayuda quieren un beneficio desequilibrado, sólo ahí es donde hay que estar atento, no en lo demás. No podemos creer que muera tanta gente y que podemos solos, sólo porque somos soberanos.
Y uno de los temas que hoy me ocupa, es la Soberania. Confieso que aunque creo entenderla, no logro entenderla al cien por ciento, y pretendo entenderla a mi modo que tampoco es lo recomendable. Pero entendiéndola a mi modo, me he planteado lo siguiente:
Siendo que estamos inmersos en un ambiente de inseguridad, involucradas todas las Fuerzas Policiales, Ejercito y Marina para hacerle frente, está visto que no es suficiente. Una de las causas principales por las que poco se avanza, es que elementos de estas mismas fuerzas están involucrados. Aún así, el Ejército y la Marina siguen siendo las dependencias más confiables.
Adicional a lo anterior, hay rivalidades entre unas y otras. Se dan enfrentamientos entre Ejército y Policias. Existe una coordinación muy cuestionable.
Y bien. A realidad vista, tenemos, como país, la posibilidad de que fuerzas militares y de inteligencia de otros países nos presten ayuda, pero ésta se recibe muy limitada por que hay algo que nos frena: la Soberania. Nuestras autoridades en todos los niveles, primero tienen una postura política y constitucional antes que nada. Saben que en nuestras instituciones están infiltrados miembros del crimen organizado, que es díficil combatirlos, y lo que nos ayudaría es precisamente lo que planteo.
A escala reducida, es como cuando los padres nos auxiliamos con gente más preparada cuando los hijos se nos han salido de control. Y vaya que los hijos de la patria se han salido de control, están en plena rebeldía.
Escribir y opinar en cuestiones tan delicadas y complicadas no es lo mío. Estoy sujeto a que me corrijan. Corríjanme porque a veces entiendo nuestra soberanía como un orgullo y un patriotismo desmedido e irracional. Hay que saber pedir ayuda, hay que solicitarla, hay que aceptarla. Si los que nos prestan ayuda quieren un beneficio desequilibrado, sólo ahí es donde hay que estar atento, no en lo demás. No podemos creer que muera tanta gente y que podemos solos, sólo porque somos soberanos.
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