Leo tantas noticias malas y deprimentes; pero esta otra noticia no sólo me pareció mala y deprimente, sino también estremecedora, y sobre todo porque la relaciono con otros sucesos que influyen para crear un caldo de cultivo, una fórmula perfecta para desatar otras calamidades, o agravar las ya desatadas.
Fueron tres temas y fuentes de información lo que me hace escribir ahora sobre los embarazos no deseados. Primero, preparamos una presentación para nuestra clase de Derecho, y mi participación en la presentación aludía a la modernidad vs la tradición y la costumbre. Siendo yo de la generación a la que le tocó ver cómo se han perdido y desvalorado las costumbres y los valores, analizaba aquello de que las jovencitas llegaran vírgenes al matrimonio, porque era costumbre. Eso cada vez más desaparece, ahora los que pensamos así somos tachados de mojigatos y anticuados.
¿Saben qué es lo sorprendente? Que una mujer a la que le tocó una presentación similar, a pesar de ser parte de la Liberación Femenina, recordaba con melancolía lo que era costumbre en las familias tradicionalistas. Yo me había reservado una opinión contraria sobre la Liberación Femenina porque siempre he estado a favor de ella; pero me atreví a externar mi opinión, por que esta mujer y yo coincidimos que en muchos casos, y a muchas mujeres, eso de la Liberación Femenina se les salió de control. No quiero sonar machista, lo analizamos en casos específicos.
En un grupo, que una mujer hablara al respecto y las demás mujeres no objetaran, algo dice. En el intercambio de correos ya había leído algunas mujeres melancólicas al respecto. Han ganado equidad, posición, respeto, reconocimiento. Sí, qué bueno. Me da gusto. Yo también tengo hermanas, y las admiro; y a mi madre aparte de admirarla como tal también la admiro como mujer.
Bien. Eso fue algo que me hizo analizar ésto. Luego leo un estudio sicológico aplicado a delincuentes detenidos, violadores, sicarios, narcotraficantes, etc., cuya disfuncionalidad familiar, fue la causa principal para dedicarse a lo que se dedicaban. Bien decía quien tuvo a bien escribir eso: Antes de que concibieran hacer lo que hicieron, ¿dónde estaba papá, dónde estaba mama? ¿hermanos?, ¿guías?, ¿maestros?. Y lo peor es cuando sí están todas estas figuras, pero lo moderno también es la rebeldía.
Golpe fuerte para entender que principalmente somos la familia como cimiento base los que estamos fallando, y luego el gobierno. Partamos de que los gobernados luego somos gobierno, y luego seguimos igual o peor. Esto equivale, a escupir para arriba. Paradójico, el gobierno sanciona faltas a la moral, y las legaliza fracturando la base familiar. Por supuesto que lo hace, y ojo, también respeto la diversidad.
Pues resulta que relacioné ambas cosas, y luego leo estadísticas sobre los embarazos no deseados, frase que de por sí ya es cruel; y relaciono las tres cosas. Este es el caldo de cultivo, y formulen y combinen estas tres cosas como quieran, y pronostiquen el resultado.
Mi combinación, tratando de entender lo que pasa, fue la siguiente: El hecho de desvalorizar los valores, ha proliferado en una nueva generación "moderna" de jóvenes con albedrío extraviado. No maduros y no preparados pues. Las estadísticas de los embarazos en jóvenes menores de 18 años son espantosas, aunado a las estadísticas en los divorcios. Imagínense, embarazos a una edad muy corta pero con el antecedente de una familia disfuncional. Ojo que no es un punto de partida, porque conozco familias con una o ambas características, y son ejemplares, hay excepciones a la regla.
Bien, pero cuando es la regla, estamos hablando de un cambio de mentalidad, los jóvenes rebasaron el modo de pensar tradicionalista de sus papás, o vienen de una disfuncionalidad no superada, o fueron aislados, o carecieron de atención, ¿y qué vemos?, lo que tenemos. ¿Qué esperamos que pase, o qué vemos que está pasando cuando tenemos como estadística más abortos que muertos en la guerra contra el crimen?.
Dejen de los abortos. ¿Cómo encausar sicológica y moralmente a esos niños que crecen y ven que algo falló o algo falta?, y que deducen y entienden que eran "no deseados" cuando los padres no lo saben sobrellevar después de su nacimiento. ¿Saben para qué son prospectos? Ojalá me equivoqué, confiando, y enfatizo, en que hay excepciones ejemplares.
Tenemos un problema extremo, precisamente ubicamos los extremos y no el punto medio. Los anticuados reniegan de los modernos y viceversa. Hombre! Si en nuestra cultura de frases tenemos esa de: "Ni tanto que queme al santo ni tanto que no lo alumbre", y se nos olvida. Yo, por ejemplo, cito una mía que dice "Cuando descubrimos que no sólo había blanco, nos pasamos al negro, sin tomar en cuenta la escala de grises"
Por lo tanto, yo soy mojigato, tradicionalista y anticuado. La moda siempre me rebasa y no la alcanzo; y aún así, esta influencia me afecta y hay cosas que en consecuencia me salen mal. Atención también a eso.
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