La democracia es una palabra tan compleja de explicar, como cuando a uno le preguntan cómo define el amor. Letrados y estudiosos hay que dicen que el amor no es para describirse, sino para sentirse. Y que el que lo intente describir desde ahí ya está mal. Y lo encontramos en tantos y tan diferentes contextos, que se nos muestra más complejo. Un ejemplo de risa que en alguna ocasión escuche de una escuincla: "Ay, es que no sé si estoy enamorada o encaprichada". Chíngale! Para analizarlo.
Pues saben qué, el mismo tratamiento y las mismas dudas, a mi parecer, tiene la democracia. Ahí les va, democracia y amor son dos sentimientos. Sí, la democracia también es una sensación, sobre todo cuando la democracia rige y sentimos que algo nos lo están aplicando antidemocráticamente. Son dos cosas no patentadas. En el amor ahorita te quiero, al rato no, y al rato quiero a alguien más. En la democracia un partido o cadidato ahorita la ofrece, comparándose con el que gobierna y no la está aplicando, y luego llega y tampoco la aplica. Y así sucesivamente el que sigue. Es un círculo vicioso. Es un hecho, todo el que quiera enamorar va a ofrecer amor, y todo el que quiera gobernar va a ofrecer democracia.
En boga está ahora lo de algunos países islámicos, árabes, monárquicos, que quieren cambiar su forma de gobierno y hacerla "más democrática". Y lo que queda claro según lo ha demostrado la historia, es que al país o a la sociedad que logra o se le da la democracia, madres!, a ver cómo la digiere. Por que es algo que no había probado, se la dan de golpe y le cae de peso.
La transición a la democracia no es fácil, podría decir que es hasta confusa. Hay sociedades que en la transición se confunden a extremos. Lo más malo, es cuando habemos sociedades que ya con mucho tiempo de régimen democrático, aún no le damos el justo tratamiento.
En regímenes contrarios a la democracia, analistas e historiadores han resaltado los logros de esos gobiernos. Ponemos como ejemplo la dictadura de Porfirio Diaz y Fidel Castro. En la época del Porfiriato México tuvo un desarrollo importantísimo; claro, a costa de una notoria desigualdad social. Cuba, por sí, tuvo desarrollo importante en muchos rubros, mismos que no se ven por que se dieron también a costa de un sacrificio social, y sobre todo, de un bloqueo que ha durado décadas.
Ocupándonos en nuestro régimen democrático y en nuestro país. ¿Cómo andamos al respecto?. Antes de ser república peleábamos contra ajenos y propios, y en la democracia mientras la digeríamos, nada más peleamos contra nosotros.
Hablo de un tratamiento no justo por que la democracia la hemos aplicado a nuestro antojo y a capricho. En una democracia como la nuestra, tenemos libertad de conformar grupos de poder, pero la tendencia es chingarse unos contra otros, pero qué! tenemos libertad!. Años, luchas y muertes tuvieron que pasar para gozar de una libertad de expresión, y ahora la aplicamos con un libertinaje que hasta pregúntenle a los partidos cuando compiten, a los gobiernos en turno, a los legisladores, a los cibernautas que, ay cabrón!, cómo me encuentro cada sabio. Sí, y a mí que digo groserias, y qué! ¿Hay democracía y libertad de expresión no?.
No quiero decir que otro régimen sea mejor que el democrático, la clave está en cómo nos domina o cómo lo dominamos. Pero está visto que en aras de la democracia enarbolamos posturas intransigentes, todo por que somos libres. La libertad ahora la entendemos como yo hago lo que me da mi chingada gana y tú no tienes que decirme nada.
Bueno, si esa postura la tomamos como gobernados, pues ya qué les platico de las posturas de los que nos gobiernan. Ahí están, todos los vemos. Tocar el tema de cómo se manejan los medios de comunicación por que hay democracia, uta!. Nuestras leyes, no se diga. Andamos chingue y chingue que una ley para esto o para lo otro, cuando lo claro es que lo que hace falta es obedecerlas y hacerlas cumplir, no hacer más.
Ah, la democracia. Te amaré por siempre hasta que te deje de amar.
viernes, 18 de febrero de 2011
domingo, 13 de febrero de 2011
LOS EMBARAZOS NO DESEADOS
Leo tantas noticias malas y deprimentes; pero esta otra noticia no sólo me pareció mala y deprimente, sino también estremecedora, y sobre todo porque la relaciono con otros sucesos que influyen para crear un caldo de cultivo, una fórmula perfecta para desatar otras calamidades, o agravar las ya desatadas.
Fueron tres temas y fuentes de información lo que me hace escribir ahora sobre los embarazos no deseados. Primero, preparamos una presentación para nuestra clase de Derecho, y mi participación en la presentación aludía a la modernidad vs la tradición y la costumbre. Siendo yo de la generación a la que le tocó ver cómo se han perdido y desvalorado las costumbres y los valores, analizaba aquello de que las jovencitas llegaran vírgenes al matrimonio, porque era costumbre. Eso cada vez más desaparece, ahora los que pensamos así somos tachados de mojigatos y anticuados.
¿Saben qué es lo sorprendente? Que una mujer a la que le tocó una presentación similar, a pesar de ser parte de la Liberación Femenina, recordaba con melancolía lo que era costumbre en las familias tradicionalistas. Yo me había reservado una opinión contraria sobre la Liberación Femenina porque siempre he estado a favor de ella; pero me atreví a externar mi opinión, por que esta mujer y yo coincidimos que en muchos casos, y a muchas mujeres, eso de la Liberación Femenina se les salió de control. No quiero sonar machista, lo analizamos en casos específicos.
En un grupo, que una mujer hablara al respecto y las demás mujeres no objetaran, algo dice. En el intercambio de correos ya había leído algunas mujeres melancólicas al respecto. Han ganado equidad, posición, respeto, reconocimiento. Sí, qué bueno. Me da gusto. Yo también tengo hermanas, y las admiro; y a mi madre aparte de admirarla como tal también la admiro como mujer.
Bien. Eso fue algo que me hizo analizar ésto. Luego leo un estudio sicológico aplicado a delincuentes detenidos, violadores, sicarios, narcotraficantes, etc., cuya disfuncionalidad familiar, fue la causa principal para dedicarse a lo que se dedicaban. Bien decía quien tuvo a bien escribir eso: Antes de que concibieran hacer lo que hicieron, ¿dónde estaba papá, dónde estaba mama? ¿hermanos?, ¿guías?, ¿maestros?. Y lo peor es cuando sí están todas estas figuras, pero lo moderno también es la rebeldía.
Golpe fuerte para entender que principalmente somos la familia como cimiento base los que estamos fallando, y luego el gobierno. Partamos de que los gobernados luego somos gobierno, y luego seguimos igual o peor. Esto equivale, a escupir para arriba. Paradójico, el gobierno sanciona faltas a la moral, y las legaliza fracturando la base familiar. Por supuesto que lo hace, y ojo, también respeto la diversidad.
Pues resulta que relacioné ambas cosas, y luego leo estadísticas sobre los embarazos no deseados, frase que de por sí ya es cruel; y relaciono las tres cosas. Este es el caldo de cultivo, y formulen y combinen estas tres cosas como quieran, y pronostiquen el resultado.
Mi combinación, tratando de entender lo que pasa, fue la siguiente: El hecho de desvalorizar los valores, ha proliferado en una nueva generación "moderna" de jóvenes con albedrío extraviado. No maduros y no preparados pues. Las estadísticas de los embarazos en jóvenes menores de 18 años son espantosas, aunado a las estadísticas en los divorcios. Imagínense, embarazos a una edad muy corta pero con el antecedente de una familia disfuncional. Ojo que no es un punto de partida, porque conozco familias con una o ambas características, y son ejemplares, hay excepciones a la regla.
Bien, pero cuando es la regla, estamos hablando de un cambio de mentalidad, los jóvenes rebasaron el modo de pensar tradicionalista de sus papás, o vienen de una disfuncionalidad no superada, o fueron aislados, o carecieron de atención, ¿y qué vemos?, lo que tenemos. ¿Qué esperamos que pase, o qué vemos que está pasando cuando tenemos como estadística más abortos que muertos en la guerra contra el crimen?.
Dejen de los abortos. ¿Cómo encausar sicológica y moralmente a esos niños que crecen y ven que algo falló o algo falta?, y que deducen y entienden que eran "no deseados" cuando los padres no lo saben sobrellevar después de su nacimiento. ¿Saben para qué son prospectos? Ojalá me equivoqué, confiando, y enfatizo, en que hay excepciones ejemplares.
Tenemos un problema extremo, precisamente ubicamos los extremos y no el punto medio. Los anticuados reniegan de los modernos y viceversa. Hombre! Si en nuestra cultura de frases tenemos esa de: "Ni tanto que queme al santo ni tanto que no lo alumbre", y se nos olvida. Yo, por ejemplo, cito una mía que dice "Cuando descubrimos que no sólo había blanco, nos pasamos al negro, sin tomar en cuenta la escala de grises"
Por lo tanto, yo soy mojigato, tradicionalista y anticuado. La moda siempre me rebasa y no la alcanzo; y aún así, esta influencia me afecta y hay cosas que en consecuencia me salen mal. Atención también a eso.
Fueron tres temas y fuentes de información lo que me hace escribir ahora sobre los embarazos no deseados. Primero, preparamos una presentación para nuestra clase de Derecho, y mi participación en la presentación aludía a la modernidad vs la tradición y la costumbre. Siendo yo de la generación a la que le tocó ver cómo se han perdido y desvalorado las costumbres y los valores, analizaba aquello de que las jovencitas llegaran vírgenes al matrimonio, porque era costumbre. Eso cada vez más desaparece, ahora los que pensamos así somos tachados de mojigatos y anticuados.
¿Saben qué es lo sorprendente? Que una mujer a la que le tocó una presentación similar, a pesar de ser parte de la Liberación Femenina, recordaba con melancolía lo que era costumbre en las familias tradicionalistas. Yo me había reservado una opinión contraria sobre la Liberación Femenina porque siempre he estado a favor de ella; pero me atreví a externar mi opinión, por que esta mujer y yo coincidimos que en muchos casos, y a muchas mujeres, eso de la Liberación Femenina se les salió de control. No quiero sonar machista, lo analizamos en casos específicos.
En un grupo, que una mujer hablara al respecto y las demás mujeres no objetaran, algo dice. En el intercambio de correos ya había leído algunas mujeres melancólicas al respecto. Han ganado equidad, posición, respeto, reconocimiento. Sí, qué bueno. Me da gusto. Yo también tengo hermanas, y las admiro; y a mi madre aparte de admirarla como tal también la admiro como mujer.
Bien. Eso fue algo que me hizo analizar ésto. Luego leo un estudio sicológico aplicado a delincuentes detenidos, violadores, sicarios, narcotraficantes, etc., cuya disfuncionalidad familiar, fue la causa principal para dedicarse a lo que se dedicaban. Bien decía quien tuvo a bien escribir eso: Antes de que concibieran hacer lo que hicieron, ¿dónde estaba papá, dónde estaba mama? ¿hermanos?, ¿guías?, ¿maestros?. Y lo peor es cuando sí están todas estas figuras, pero lo moderno también es la rebeldía.
Golpe fuerte para entender que principalmente somos la familia como cimiento base los que estamos fallando, y luego el gobierno. Partamos de que los gobernados luego somos gobierno, y luego seguimos igual o peor. Esto equivale, a escupir para arriba. Paradójico, el gobierno sanciona faltas a la moral, y las legaliza fracturando la base familiar. Por supuesto que lo hace, y ojo, también respeto la diversidad.
Pues resulta que relacioné ambas cosas, y luego leo estadísticas sobre los embarazos no deseados, frase que de por sí ya es cruel; y relaciono las tres cosas. Este es el caldo de cultivo, y formulen y combinen estas tres cosas como quieran, y pronostiquen el resultado.
Mi combinación, tratando de entender lo que pasa, fue la siguiente: El hecho de desvalorizar los valores, ha proliferado en una nueva generación "moderna" de jóvenes con albedrío extraviado. No maduros y no preparados pues. Las estadísticas de los embarazos en jóvenes menores de 18 años son espantosas, aunado a las estadísticas en los divorcios. Imagínense, embarazos a una edad muy corta pero con el antecedente de una familia disfuncional. Ojo que no es un punto de partida, porque conozco familias con una o ambas características, y son ejemplares, hay excepciones a la regla.
Bien, pero cuando es la regla, estamos hablando de un cambio de mentalidad, los jóvenes rebasaron el modo de pensar tradicionalista de sus papás, o vienen de una disfuncionalidad no superada, o fueron aislados, o carecieron de atención, ¿y qué vemos?, lo que tenemos. ¿Qué esperamos que pase, o qué vemos que está pasando cuando tenemos como estadística más abortos que muertos en la guerra contra el crimen?.
Dejen de los abortos. ¿Cómo encausar sicológica y moralmente a esos niños que crecen y ven que algo falló o algo falta?, y que deducen y entienden que eran "no deseados" cuando los padres no lo saben sobrellevar después de su nacimiento. ¿Saben para qué son prospectos? Ojalá me equivoqué, confiando, y enfatizo, en que hay excepciones ejemplares.
Tenemos un problema extremo, precisamente ubicamos los extremos y no el punto medio. Los anticuados reniegan de los modernos y viceversa. Hombre! Si en nuestra cultura de frases tenemos esa de: "Ni tanto que queme al santo ni tanto que no lo alumbre", y se nos olvida. Yo, por ejemplo, cito una mía que dice "Cuando descubrimos que no sólo había blanco, nos pasamos al negro, sin tomar en cuenta la escala de grises"
Por lo tanto, yo soy mojigato, tradicionalista y anticuado. La moda siempre me rebasa y no la alcanzo; y aún así, esta influencia me afecta y hay cosas que en consecuencia me salen mal. Atención también a eso.
viernes, 11 de febrero de 2011
MAL DE MUCHOS, CONSUELO DE NOSOTROS LOS MEXICANO
De unos días a la fecha he escuchado tantos argumentos incongruentes respecto a que estamos bien valiéndonos de las comparaciones. No generalizo, pero creo que muchos de los que las dicen se la están empezando a creer y nos lo quieren hacer creer. Quienes las dicen son los dirigentes nacionales y estatales, funcionarios a todos niveles, desde el Ejecutivo hasta los legisladores, gobernadores, etc.
¿A qué me refiero? Me refiero a que tenemos muy arraigado eso de: "Mal de muchos, consuelo de tontos". Pues bien, abundando. En todos los problemas que nos aquejan, como estado por ejemplo, nuestras autoridades nos "reconfortan" cuando dan cifras relajantes en lo que nos acontece respecto a lo que acontece en otras entidades: Que la migración en Zacatecas está muy por debajo respecto a la que se da en... Que la delincuencia organizada no se da en Zacatecas como se da en... Que tal o cual cosa en Zacatecas está muy por debajo comparándola con...Que el desempleo en Zacatecas está a un nivel aceptable comparándolo con... Y más pendejadas similares...
Y nos vamos al plano nacional. Y sale esto a colación por que el Secretario de Hacienda declara que Miami, Río de Janeiro y no sé qué más lugares están en un nivel de inseguridad peor que el de la ciudad de México. Y luego los legisladores, que el crimen organizado no está aliado con Al Qaeda ¿en comparación con?. No tan lejos ¿Se acuerdan de las reacciones cuando Hilaria Clinton nos comparó con Colombia?
Existe una variedad de cuestionamientos como éstos, cuya comparación se está volviendo parte de la solución. Piensan los líderes de opinión que con comparaciones y estadísticas están resolviendo o aliviando tal o cual problema. Nosotros que los leemos y escuchamos, debemos entender que una cosa es la estadística y otra cosa es la intención de ellos al utilizarla. A mí no me ayuda en nada que me digan que afortunadamente sólo me asaltaron, pero que no me quitaron la vida como en tal o cual lugar ¿Eso debería hacer que me sienta mejor?. Bueno, hay perspectivas.
A lo que voy es, que a los encargados de la administración y la seguridad se les está haciendo demasiado cómodo utilizar el "coco wash" para hacernos creer que en base a estadísticas y parámetros estamos bien. Bien que utilicen las estadísticas, pero en su justo valor, y no para maquillar nuestro supuesto bienestar.
Quién no ha escuchado, cuando algo malo nos pasa o algo malo hacemos, eso de: "No eres el primero ni el último". Uta! qué reconfortable!. ¿Debo serntirme mejor por no ser el primero o el último? No!! Esencialmente me siento mal por lo que hice sin que ese parámetro me consuele. ¿Y saben qué? nos acostumbramos y hacemos eso parte de nuestra tranquilidad; error garrafal.
En los debates en los que participo ocasionalmente por la red, leo tanto una frase que de origen era sabia, y de uso se ha prostituido y se ha utilizado para consuelo de tantos extraviados: "Ladran los perros Sancho, señal que vamos andando". Una pregunta ¿Sí saben que los perros siguen ladrando hasta cuando retrocedemos?.
¿A qué me refiero? Me refiero a que tenemos muy arraigado eso de: "Mal de muchos, consuelo de tontos". Pues bien, abundando. En todos los problemas que nos aquejan, como estado por ejemplo, nuestras autoridades nos "reconfortan" cuando dan cifras relajantes en lo que nos acontece respecto a lo que acontece en otras entidades: Que la migración en Zacatecas está muy por debajo respecto a la que se da en... Que la delincuencia organizada no se da en Zacatecas como se da en... Que tal o cual cosa en Zacatecas está muy por debajo comparándola con...Que el desempleo en Zacatecas está a un nivel aceptable comparándolo con... Y más pendejadas similares...
Y nos vamos al plano nacional. Y sale esto a colación por que el Secretario de Hacienda declara que Miami, Río de Janeiro y no sé qué más lugares están en un nivel de inseguridad peor que el de la ciudad de México. Y luego los legisladores, que el crimen organizado no está aliado con Al Qaeda ¿en comparación con?. No tan lejos ¿Se acuerdan de las reacciones cuando Hilaria Clinton nos comparó con Colombia?
Existe una variedad de cuestionamientos como éstos, cuya comparación se está volviendo parte de la solución. Piensan los líderes de opinión que con comparaciones y estadísticas están resolviendo o aliviando tal o cual problema. Nosotros que los leemos y escuchamos, debemos entender que una cosa es la estadística y otra cosa es la intención de ellos al utilizarla. A mí no me ayuda en nada que me digan que afortunadamente sólo me asaltaron, pero que no me quitaron la vida como en tal o cual lugar ¿Eso debería hacer que me sienta mejor?. Bueno, hay perspectivas.
A lo que voy es, que a los encargados de la administración y la seguridad se les está haciendo demasiado cómodo utilizar el "coco wash" para hacernos creer que en base a estadísticas y parámetros estamos bien. Bien que utilicen las estadísticas, pero en su justo valor, y no para maquillar nuestro supuesto bienestar.
Quién no ha escuchado, cuando algo malo nos pasa o algo malo hacemos, eso de: "No eres el primero ni el último". Uta! qué reconfortable!. ¿Debo serntirme mejor por no ser el primero o el último? No!! Esencialmente me siento mal por lo que hice sin que ese parámetro me consuele. ¿Y saben qué? nos acostumbramos y hacemos eso parte de nuestra tranquilidad; error garrafal.
En los debates en los que participo ocasionalmente por la red, leo tanto una frase que de origen era sabia, y de uso se ha prostituido y se ha utilizado para consuelo de tantos extraviados: "Ladran los perros Sancho, señal que vamos andando". Una pregunta ¿Sí saben que los perros siguen ladrando hasta cuando retrocedemos?.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)