martes, 3 de mayo de 2011

LA VIOLENCIA, LA EDUCACIÓN Y EL EMPLEO

En este incansable debate acerca de la violencia que nos aqueja, en la mayoría de las propuestas de soluciones que he oído y leído resalta la educación. Y desde que la propuesta se vuelve una exigencia para que esa educación la proporcione el Gobierno, ya le veo deficiencias a esa propuesta. El factor educación, aunque sé que hay muchos que opinan en contrario, es más una responsabilidad familiar que gubernamental. Cualquier persona que desvíe el camino de lo correcto, primero falla a la estructura familiar que a la estructura de gobierno.

Por lo regular nos refermimos a educación en general, pero es necesario ditinguir entre la formación académica y la formación familiar. Y sí, a falta de la formación académica nos enfrentamos también a lo complicado que es conseguir un empleo, aunado a que, hasta los profesionistas ven cada vez más cerrado y más difícil el campo de acción.

Estamos inmersos en una guerra que la mayoría de nosotros catalogamos de inútil y equivocada. Queremos cambiar la estrategia utilizada argumentando que el gobierno debería enfocarse más a la educación y al empleo que al ataque mismo contra la delincuencia organizada. Algo hay de cierto, definitivamente, pero ¿nos hemos puesto a pensar en que todo parte de la base familiar?. La familia es la primera institución, el cimiento de todas las demás instituciones. Y lo que se resquebraja desde el cimiento, hace tambalear los muros, y derribarlos.

Echemos un vistazo a la conformación actual de la familia. Hemos evolucionado monstruosa y escandalosamente en este aspecto. Independizarnos de la familia no sólo se ha convertido en independencia, sino en irresponsabilidad. Esas frases recurrentes de los hijos a los padres de: "No te metas", "Yo sé lo que hago", "Es mi vida" no las debemos ver como una señal de lo actual, sino como una señal de alerta. "¡Aliviánate!". "Ya estás ruco", "Qué anticuados"... le dicen los hijos a sus padres. Mhh. El respeto, la obediencia y los valores no pasan de moda. Aquí, aqui está la educación más importante, después viene la académica.

Tenemos muchos profesionistas que son unos verdaderos delincuentes. Tenemos muchos no profesionistas cuya formación familiar los hace salir adelante aún sin la preparación académica. Obviamente no es regla, pero como dice una canción comparando la educación familiar y la preparación académica "Prefiero la educación y luego estar preparado, y no sólo tener un papel que diga que soy licenciado".

Y sí, el Gobierno falla mucho con eso de la educación. Ah, pero somos ateniditos, queremos que nos den la sopita en la boca. Exigimos mucho de la educación, pero ¿ponemos de nuestra parte para mejorarla?. De por sí estudiamos poco. ¿Qué tal las deserciones ajenas al factor gobierno?. Además, también es un hecho que muchísimas personas bien preparadas y que acumulan gran conocimiento lo hacen por sí mismos. El ser autodidacta y acumular conocimiento empírico es bueno, más cuando está de moda que nuestros maestros se hagan manifestantes, lleven a cabo bloqueos y le hagan al graffiti.

En cuanto a empleos no se diga, asquerosidad total el tratamiento en este rubro. Pero ¿entonces qué? ¿Nos agarramos de aquí para tener una justificación a la hora de delinquir? ¿Nos agarramos de aquí para asociarnos delictivamente?. ¿Le echamos la culpa al gobierno de nuestro comportamiento?.

Aunque tampoco es regla, digo, porque hay madres jóvenes ejemplares, madres solteras ejemplares, hijos de padres divorciados ejemplares, etc; pero échenle un repaso a los datos de los embarazos antre adolescentes, los divorcios a la alza (es la moda), los jóvenes y adolescentes enfilados en la delincuencia, la violencia familiar, las violaciones intrafamiliares, etc., y analícenlo. ¿Pinche gobierno o familias de valores pinches?.